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Música de las Matemáticas

Les voy a contar una historia hoy día: Bajo la superficie del mundo yacen las reglas descritas por la ciencia. O, al menos, el mundo avanza como si así fuera. Pero bajo todas estas reglas, existen reglas más profundas, una matriz abstracta de matemática pura que permite el lenguaje capaz de explicar las reglas que –a su vez la ciencia– explican la naturaleza, el mundo, el universo. Estas reglas se constituyen como el último orden, el último juego de certidumbres, de fundamentos, que nos permiten urdir nuestro entendimiento y nuestras verdades. Este primer orden es lo que llamamos “música de las matemáticas”.

“Ver un Mundo en un grano de arena, un cielo en una flor silvestre. Tomar la infinitud en la palma de tu mano y la eternidad en una hora”.
Primera estrofa del poema Augurios de Inocencia, William Blake (1803).

“y puedo decir esto último porque sé de un lenguaje         él viene a obrar
sobre nosotros          ¿cómo?         nosotros amamos en primer término al
árbol que se basta a sí mismo para retener como luz y contraluz          en
cada hoja un cielo      para retener        como rumor de su follaje húmedo
toda lejana brisa imperceptible

Amereida, pág. 123.

Aquí quiero conectar con el primer personaje de la historia, Georg Cantor. La pregunta es ¿cuál es el sistema, cuál es el conjunto a lo cual todo obedece? Es la última pregunta, por cierto. ¿Cuál es la última música, el último bajo continuo de todo? Esta es una pregunta mística, religiosa, pero a la vez matemática. Este hombre se hizo esta pregunta, como muchos otro también.

Estos 3 personajes que quiero traer hoy día, son los equivalentes en las matemáticas a los poetas malditos; son aquellos personajes que quieren ir más allá de la seguridad y la consistencia del sistema preestablecido, para acceder al desconocido y avanzar, con la persistencia férrea y traer luz sobre eso –aunque signifique caerle mal a algunos porque les desarma todo. Y por querer adentrarse en ese misterio todos ellos tienen historias trágicas tocadas por la locura, por el suicidio, etc. –ese es el precio que hay que pagar: Georg Cantor, Kurt Gödel y Alan Turing.

Cantor comenzó una revolución en las matemáticas, revolución que nunca quiso, y lo hizo partiendo con una simple pregunta: ¿Qué tan grande es el infinito? La idea del tiempo, del movimiento, del espacio; todas esas ideas se basan en la idea del infinito, del continuo de infinitos, por lo tanto conocer el infinito es preciso para explicar el continuo; y como no se sabía bien qué era, había que saberlo. Desde un comienzo el se dio cuenta de las implicancias de su trabajo, además era un hombre muy religioso y él sentía que su misión en este mundo era traer luz sobre esto.

Otros ya habían abordado este problema, entre los modernos podemos decir que estaba Galileo; ¿qué hizo? Dentro de un círculo puso un triángulo, luego un cuadrado, luego un pentágono, etc., y se dio cuenta de que el infinito lo podía tomar en un círculo, todo esto es perfecto, pero a su ver traía una paradoja terrible: Si yo le asigno una línea hasta el centro a cada punto infinito de este círculo y trazo un círculo más grande, estas líneas inevitablemente se van a ir abriendo y van a haber huecos en el otro infinito; este problema decía que la mente del ser humano, como es finita, no lo puede comprender y toma el problema y lo barre debajo de la alfombra, y no se tocó hasta Cantor. Cantor dice, que si puedo suman 1 + 1, ¿podré sumar un infinito + otro infinito?, y construyó un nuevo sistema que es la Teoría de Conjuntos, obra que se abre con un fragmento de Corintios que dice “que él va a traer luz sobre aquello que está oculto”. Lo que quiso hacer de verdad, era establecer la ley de todo eso con la relación entre todos estos infinitos; estableció distintas escalas (esto se trata en las Matemáticas V), son las escalas del infinito, Aleph0, Aleph1, Aleph2, que son las distintas magnitudes que tiene ese infinito; es decir… llegó a la cumbre, y cuando llegó a la cumbre se dio cuenta que había otra montaña más alta y así cada vez más alta. Lo que quería él era establecer la relación entre todos estos conjuntos, para no quedarse con pedazos sueltos; tenía que establecer lo que él denominó como La Hipótesis del Continuo, y esa fue la tarea que lo llevó a la locura, porque un día la demostraba y más tarde se desbarataba su demostración, así muchas veces… y no estaba haciendo otra cosa que irse de poco al manicomio.

Pero gracias a esta Teoría de Conjunto, a principios del siglo XX, en Viena, Austria, había un gran entusiasmo porque ya se estaba construyendo un sistema lo suficientemente consistente como para hacer el fundamento: el libro se llama Principia Matemática; gran entusiasmo, a este movimiento se le denomina comunmente como el Positivismo. Los fundamentos del gran edificio matemático, un ladrillo indestructible de certidumbres… demora cerca de 300 páginas en demostrar que 1+1=2.

Y bajo la aritmética hay un orden más profundo que es el de la lógica, Gödel era un lógico, pero él llegó como una especie de aguafiestas para desmantelar esta consistencia y decir –lo que nombró Isabel: el Teorema de la Incompletitud; es decir, que todos los sistemas consistentes son limitados, siempre van a requerir algo que está fuera para poder demostrar todas las verdades. Por supuesto, esto no lo hizo muy popular entre sus colegas. Hay toda una demostración… pero en el fondo todos nuestros sistemas linguísticos pueden tener una verdad, o podemos encontrarnos con una verdad que nos abofetea la cara y no la vamos a poder demostrar bajo ese sistema, y va a ser una paradoja. Un sistema tiene definiciones y axiomas, y hay una paradoja que arroja ese sistema; y esa paradoja, a su vez puede ser contenida en otro sistema con nuevas definiciones y nuevos axiomas, donde uno de los axiomas puede ser la paradoja que arroja una segunda paradoja y así sucesivamente… es el Teorema de la Incompletitud, dicho de una manera muy resumida.

El tercer personaje es Alan Turing, matemático inglés, padre de la computación moderna; él ideó un dispositivo abstracto que se denomina Máquina de Turing, y que básicamente es un computador; también es famoso porque él logro crackear el Código Enigma de los alemanes durante la II Guerra Mundial, logrando anticiparse a los bombardeos; logró deducir cómo en ese sistema encriptado podría haber una llave. Pero también es el hombre que le da una realidad concreta al Teorema de la Incompletitud porque lo lleva al mundo de las máquinas: una máquina también, como un sistema, va a ser incompleto. Una computadora, alimentada con este tipo de problemas no parará nunca, se va a quedar pegada; pero que eso, no se sabría si con un número finito de cálculos podría finalizar o quedar pegada infinitamente; y más malo que eso: no existiría ninguna manera matemática de detectar estos problemas de antemano (ese es el diagrama que explica el problema de “parada” o Halting Problem, que es la aplicación práctica del Teorema de Gödel); dicho de otro modo, Gödel demostró que en todos los sistemas lógicos habrían problemas sin solución, pero al menos uno podría distinguirlos y dejarlos de lado y operar con lo que se puede operar. Turing demostró que no hay forma sistemática de saber de antemano cuáles serán esos problemas, así como no se sabrá cuándo parar, de buscarlos, tampoco… y ese es el problema de Turing y lo vuelve un problema práctico porque lo trae a nuestra cotidianeidad, está acá en nuestros dispositivos, computadoras, teléfonos, etc. cuando se quedan pegados. Él pensaba que estas “máquinas” nos podrían ayudar a entendernos a nosotros mismos, ayudar a entender qué es la conciencia humana; él pensaba que nosotros éramos computadores glorificados. Pero Gödel, a diferencia de él, no creía eso, pues pensaba que somos seres luminosos con nuestra propia poesía y nuestra propia creatividad. En el fondo no se trata de barrer el problema, sino que es mucho más creativo; es un sistema inconsistente e incompleto matemáticamente, pero es completo poéticamente. Y nuestra manera de ser es completa desde la poesía porque ahí está nuestra creatividad y nuestra intuición. Gödel trató de demostrar que existía la intuición, entre lo verdadero y lo falso que podría existir, eso indecidible que podría resolver con la intuición, podría haber algo fuera de ese sistema. Imagínense un lógico tratando de demostrar matemáticamente la intuición; también terminó loco, se mató de hambre.

La historia de Turing tampoco es muy distinta, tenía una filosofía de vida que consistía en ser perfectamente honesto, él era homosexual y ser homosexual en esa época, además de ser ilegal, era un problema de seguridad del estado, pues si tenía un amigo alemán, o alguien al otro lado de la cortina de hierro durante la Guerra Fría, iba a ser un problema; se le dio a elegir entre la cárcel o ser castrado químicamente; él eligió esto último y fue “reprogramado” como sus propias computadoras, fue reprogramado con hormonas femeninas, le crecieron pechos, cambió su humor, su cabeza y se suicidó mordiendo una manzana envenenada con cianuro; a veces creo que la manzana de Apple es un homenaje a Turing.

Entonces, ¿cuál es el asunto? Que hay cosas que son inasibles. Termino con una observación de las estrellas: Hay estrellas que son menos brillantes que otras, hay estrellas que aparecen solamente cuando uno las mira con el rabillo del ojo, las tenues; si uno las mira de frente, desaparecen. Uno mira distraidamente y aparecen en el rabillo del ojo que parece más sensible, es la intuición, y uno lo enfoca y quiere atrapar por la razón y desaparece. Eso creo que es una experiencia concreta de la incompletitud y este problema es el que queremos abordar este año, en Primer Año, para tratar de ver y construir un lenguaje cualitativo, sensible, para expresar este tipo de problemas mediante el dibujo.

Taller de Amareida, Ciudad Abierta. Clase 3, Trimestre 1, 2012.

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investigación, notas

De Palomas y Estorninos

Las recientes movilizaciones ciudadanas en Chile y en el mundo, en su transversalidad y convocatoria, han puesto en cuestión el esquema de conversación social aportándonos con experiencias muchas veces directas (desde dentro, digamos) y rectificadoras de algunas premisas teóricas que teníamos equivocadas. Entre ellas, el supuesto deterioro del capital social –que pensábamos– se concentraba entre los más jóvenes. La aparente apatía juvenil, observada por diversos estudios durante los últimos años, no resultó ser otra cosa que una profunda desesperanza e impotencia producto de la desconfianza hacia un sistema sin canales viables para la participación, manifestándose este año en oleadas sucesivas de movilizaciones que han girado en torno a temas-eje1, activado a la esfera pública de una forma inédita. Hemos sido testigos de cómo los temas configuran públicos en torno a ellos (y no al revés) de forma veloz y altamente volátil, en términos de la energía que pueden desplegar en corto tiempo. Este “estado de movilización” es transversal en muchas sociedades modernas y ha llegado para quedarse. Ejemplo de esto son: el 15M, la primavera árabe, el movimiento de los indignados, el movimiento estudiantil en Chile, los recientes desórdenes en Londres, las diferentes instancias de los actos #Occupy–, sólo por nombrar algunos. La hebra común que los vincula en muchos casos se refiere al descontento social, con una insuficiente o nula canalización de los anhelos civiles hacia las políticas públicas imperantes o un gran anhelo de vida democrática de calidad con formas concretas de aportar y de ser reconocido. Esto se ha reflejado en la fuerte voluntad de participación directa de la ciudadanía, ahora empoderada por las herramientas digitales, fundamentalmente a través del uso de las redes sociales que, aunque pueden en ocasiones banalizar los procesos de debate y participación, se han constituido en un nueva ágora pública, desestimando los canales de participación tradicionales y abogando por un modo más transparente y reversible para el diálogo ciudadano. El co-diseño, o diseño participativo se ha instalado como un modo válido para enfrentar este problema. Este post, entonces, describe las dinámicas y procesos observados durante el desarrollo de las movilizaciones sociales iniciadas por los estudiantes chilenos y secundadas por distintos actores y sectores políticos. He querido establecer medidas de eficacia constructiva, identificando los riesgos y oportunidades implícitos en la naturaleza volátil y compleja de estas dinámicas; mi interés radica en identificar patrones de interacción social y de colaboración para traducirlos en un modelo mayor que permita aportar a la comunidad de diseñadores y desarrolladores de plataformas de gobierno electrónico. Diseñar para la inclusión y el involucramiento ciudadano de los jóvenes es de vital importancia, pues han sido históricamente los protagonistas de los cambios sociales y culturales. En el último tiempo han estado a la vanguardia del uso y (re)creación de la web 2.0.  Sin embargo, diseñar para favorecer la deliberación —etapa necesaria para un proceso democrático— es el paso que falta en esta sostenida tendencia hacia el empoderamiento del usuario/ciudadano precisamente porque tenemos extrema facilidad para la divergencia (entiendida desde el valor del pluralismo) pero extremas dificultades para converger o entrar en una dinámica propositiva. No existen ni los canales ni los mecanismos para una deliberación ciudadana donde se revisen con seriedad los eventuales traslapes de propuestas y se integre a los participantes en un proyecto común.

Caso de estudio: las movilizaciones estudiantiles

Nuestro trabajo de investigación se ha centrado en comprender a los jóvenes en su relación con el poder y sus patrones de interacción social y tecnológica por medio de entrevistas semi-estructuradas, observaciones en terreno, sesiones de diseño participativo y co-creación. En el último tiempo, a raíz de las movilizaciones estudiantiles en Chile, nos ha tocado observar muy de cerca –incluso participando en– estas dinámicas deliberativas. Resulta de vital importancia reconocer el nosotros como una co-construcción. Este nosotros, en el caso de los estudiantes, se formaliza en la estructura de gobierno que supone un acuerdo anterior. A lo largo de las movilizaciones estudiantiles este cuerpo de estudiantes sufrió, a lo menos, 6 mutaciones en su estructura interna. Toda la energía, el sentido de aporte individual y las propuestas de cambio debieron abandonarse en un debate muchísimo más básico: la validación de la estructura de gobierno. Es decir, la carencia de una estructura o de un protocolo básico de funcionamiento impidió que floreciera algo a partir del colectivo; así de radical resulta ser la necesidad de estructura. Lamentablemente, una vez finalizado el paro, el cuerpo de estudiantes no logró acordar ninguna forma de gobierno interno quedando delegado a la federación de estudiantes de manera tácita. Este esquema muestra los diferentes estados de gobierno durante los meses Junio-Septiembre de 2011 de la e[ad] Escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV2. Estas movilizaciones no han estado carentes de fuertes autocríticas, teniendo muchas veces que reformularse estructuralmente para asegurar su continuidad. El debate interno del cuerpo estudiantil se dirime por un lado entre una estructura piramidal jerárquica basada en vocerías y mecanismos de representatividad por medio de votaciones, y por otro lado, un modelo distribuido en delegados por grupos, enfocados en trabajos concretos, sin representantes y con una fuerte horizontalidad. Estos dos modelos fueron denominados “modelo palomas” y “modelo estorninos” respectivamente, debido a sus fuertes similitudes con las dinámicas grupales mostradas en los distintos tipos de bandadas. El modelo palomas (top-down) es eficiente en para construir el tamaño y la identidad de la figura total del movimiento. Es capaz de instalarse como contraparte a la institucionalidad pero es todavía insuficiente para construir espacio de diálogo en el debate social mayor, donde los protagonistas son los representantes jerárquicos, figuras mediáticas reconocidas a nivel nacional. A ellos se les delega el poder de acción que “consulta” permanentemente con las bases mediante un sistema reglado de votaciones. Este proceso es lento y desplaza la discusión significativa hacia las cúpulas dejando a las bases con la función de presión, algunas veces violenta. A nivel de la experiencia individual, la palabra y la acción quedan desarticuladas, lo que vuelve la participación en un acto simbólico, marcado por un sentido mucho más emocional que racional: el pertenecer, sentirse identificado y apoyar una causa mayor. La envergadura de la causa imprime, inevitablemente, un caracter de poca trascendencia en la acción individual, generando un sentido tácito de impotencia cuando la participación se vuelve simbólica. El modelo estorninos (bottom-up) define un espacio de acción acotado, excluyéndose del gran debate de manera directa, pero estableciendo dinámicas participativas en torno a ejes o proyectos de trabajo que pueden entregar frutos concretos. Se declara tácitamente una “frontera de consernimiento” que filtra el discurso sin asidero ni consecuencia directa posible. Si bien su trabajo puede alinearse a la causa mayor del movimiento, sus acciones creativas son esencialmente autónomas y descentralizadas, obedeciendo primeramente a los contextos y necesidades inmediatas. La identidad del grupo mayor se declara en primera instancia desde una condición preexistente –la pertenencia– y se construye como colectivo en virtud de un trabajo común que debe re-formularse, cada vez. Por este sentido, este tipo de organización es más frágil ya que demanda más trabajo para mantener su pulso y su tamaño. La dinámica de la asamblea debilita al modelo estorninos, ya que la supremacía de palabra por sobre la acción merma la voluntad por participar. Finalmente se termina produciendo una dinámica meritocrática medida en base a los aportes concretos y liderazgos de los individuos en cada uno de los proyectos en que participa. La diferencia de los modelos define un rol distinto del liderazgo. El modelo jerárquico define líderes que pivotean y canalizan la comunicación, mientras que el modelo horizontal requiere líderes atractores que construyan ejes de trabajo. Pienso que la clave está en la definición de un modelo de interacción mixto (de adhocracia) que:
  • permita la emergencia de liderazgos en torno a temas-eje
  • permita y reconozca las iniciativas individuales dentro de estos grupos de trabajo emergentes, a partir de mecanismos de valoración y adscripción democrática
  • que el reconocimiento a las personas esté basado en sus aportes reconocidos y validados por sus pares
  • que las instituciones, por medio de sus autoridades, reconozcan los temas emergentes y a los líderes (entendidos como aquellas personas que han aportado con propuestas o se han adscrito a grupos de trabajo) sin generar estructuras paralelas de gobierno.
  • valide una estructura interna
La relación con la tecnología entre los estudiantes de educación secundaria y universitaria es difícil de generalizar. Sin embargo, podemos afirmar que los nuevos servicios son mirados con desconfianza inicial pero rápidamente se apropian de ellos como canales alternativos de difusión y notificación. Las redes social (principalmente Twitter y Facebook) son empleados de esta forma, mientras los sitios Web institucionales (frecuentemente montados en WordPress) sirven para debates públicos más estructurados. Todavía no se emplean servicios para la votación y, en un primer muestreo, se expresó un rechazo hacia esta forma deliberativa producto de la desconfianza que proyecta como una “caja negra” difícil de fiscalizar.

La Experiencia Democrática

Se entiede experiencia como la interacción entre el individuo y su entorno diseñado. Esta interacción se comprende como un viaje con etapas sucesivas que construyen un sentido de unidad y coherencia. Esta unidad es completa si las etapas llegan a consumarse; y será significativa en cuanto sea emocional y estética. La noción de co-experiencia expande este modelo para incorporar la dimensión social y colectiva de la consumación de un acto colectivo. Esta realidad transforma la realidad consecutiva y sincrónica de la experiencia individual en un fenómeno distribuido y desenfocado, con ciertos hitos significativos (consensuados) que marcan el tiempo y avance de –en este caso– la co-experiencia del proceso democrático.

Este es el modelo de experiencia básico, entendido como el acoplamiento entre la acción y su significado. Podemos reconocer, por lo menos, cuatro modelos tácticos para la construcción de democracia digital. Estas tácticas operan como patrones definidos de interacción digital, y han sido probados en diversos lugares y situaciones del mundo. En primer lugar, está la noción de democracia directa o plebiscitaria. Se prefiere rechazar este modelo como alternativa de gobierno debido a su peligrosa inconsistencia y poca sustentabilidad en la implementación de las decisiones. La evidencia sugiere que el apoyo a la democracia directa se ve correlacionada positivamente con el grado de insatisfacción hacia las instituciones democráticas de carácter representativo. En efecto, una de las razones para la promoción del modelo directo plebiscitario es el fortalecimiento y legitimación decisión en situaciones en que la institucionalidad falla. Este modelo se critica por su carácter tecno-populista que no asegura la viabilidad de las decisiones y falla en alinear correctamente las aspiraciones con los compromisos implícitos en ellas. Sin embargo, cabe destacar que esta estrategia es sumamente provechosa para consensuar los temas relevantes de la agenda pública, es decir, como estrategia de crowdsourcing para detectar el sentido de importancia y urgencia para constituir una agenda valorizada desde las prioridades democráticamente establecidas. Tal vez el observar las discrepancias entre los temas emergentes (bottom-up) y los temas de la agenda oficial (top-down) pueda servir como indicador de legitimidad. En segundo lugar están comunidades en línea, fortalecidas y empoderadas por la rápida absorción y masividad de redes sociales como Facebook o Twitter. Hay muchas más comunidades digitales de lo que comúnmente se cree, las que se constituyen como una red cívica autónoma. Este modo de interacción constituye un verdadero género discursivo público que facilita la colaboración y la coordinación de un modo altamente flexible. Uno de los principales problemas es la falta de foco de las discusiones que, al ser abiertas y sin una moderación declarada de antemano, suelen contaminarse con ruido de información banal que desvía la atención y tiende a diluir en la superficialidad los asuntos cívicos. En tercer lugar, los gobiernos están utilizando cada vez más técnicas de minería de datos y visualización de información como una forma de medir la opinión pública. La mayoría de los experimentos en democracia digital llevados a cabo por diversos gobiernos, incluyen herramientas de este tipo. La más fuerte crítica a este enfoque es la volatilidad y superficialidad de la información recabada. Monitorizar las sitios y ciertas palabras clave en Internet no permite acceder al proceso profundo de la formación de la opinión pública. El proyecto MediaFranca busca enfocarse en un cuarto modelo de democracia digital que es, sin duda, uno de los más difíciles de diseñar y construir: sostener la participación ciudadana a lo largo de procesos deliberativos. El énfasis aquí está puesto sobre el “elemento de deliberación” dentro de la democracia. Esto tiene poco que ver con la innovación tecnológica y mucho que ver con nuevas ideas sobre cómo enriquecer el proceso democrático como un experiencia social (co-experiencia) con formas y cualidades significativas. Entre las dimensiones necesarias para la inclusión y participación ciudadana podemos mencionar, a modo de una normativa básica:
  1. Definición del tamaño del “nosotros”. El acotar el universo inmediatamente define el alcance de las decisiones y el tipo de asuntos a discutir.
  2. Acceso a información balanceada, tiene que ver con la apertura, disponibilidad y acceso a las fuentes. Sin duda, este es uno de los aspectos más fuertes de la Red.
  3. Mantener una agenda abierta a nuevos asuntos que puedan emerger. La agenda flexible puede entenderse también como una agenda autorregulada mediante mecanismos de valoración colectiva.
  4. Tiempo para considerar los temas, lo que hace preciso definir plazos y metas (moderar, de algún modo).
  5. Sistema libre de manipulación o coerción (reversible, sincronizable y verificable por cualquiera de las partes)
  6. Entorno de discusión basado en reglas (transparencia absoluta de los mecanismos de priorización, adscripción, votación, reconocimiento, etc.)
  7. Gran quórum de participación e inclusión en la discusión (proporcional al recorte)
  8. Posibilidades de interacción libre entre los participantes, es decir que la plataforma no monopolice la conversación sino que facilite el intercambio y el desarrollo de la conversación en entornos offline.
  9. Reconocimiento de las diferencias entre los participantes, pero el rechazo a los prejuicios basados en estatus (Edwards, 2002).

MediaFranca

Sobre el proceso de la experiencia de las personas, MediaFranca propone una estructura de participación basada en flujos de interacción.

Estados

Publicación Participación Deliberación Gestión

modo de la experiencia

documental testimonial individual

conversacional constructiva co-experiencia

reflexiva contemplativa

inmersiva inclusiva colaborativa

dinámica de interacción

informar reportar denunciar

consultar argumentar apoyar/rechazar

votar adscribir

comprometer trabajar reclutar

objetivos

construir una imagen equilibrada y exhaustiva de la realidad a partir del reporte y el punto de vista

modelar el sentido colectivo de relevancia estableciendo una agenda prioritaria

construir acuerdos abierto y pluralistas

depositar la responsabilidad final en la comunidad involudrada

 

construcción de registro público

co-creación

 herramientas

perfil de identidad

publicación multiformato

visualización adscripción suscripción conversación

valoración evaluación apoyo/rechazo

coordinación colaboración administración incentivo

servicios existentes

blogging microblogging comunidades de opinión

redes sociales wikis

herramientas de votación y relevancia (+1)

servicios de gestión de proyectos Google docs wikis

Nuestro modelo distingue 4 estados dentro de la macro (co)experiencia democrática. Cada uno de estos estados puede abordarse desde el Diseño como experiencias finitas, cada una de ellas con una forma de culminación propia. El modelo contempla desde el levantamiento de temas hasta la gestión de una iniciativa a través de herramientas ad-hoc. Esta estructura perfila los procesos mencionados como estados de participación abiertos, no obligatorios, según la tipología de personas y sus intereses locales, clasificando cada acción ciudadana en las instancias de:
  1. Publicación: levantamiento de temas
  2. Participación: enriquecimiento del diálogo, feedback colectivo
  3. Deliberación: Participación indirecta
  4. Gestión: Participación directa.
En primera instancia, diseñar un espacio democrático requiere permitir su maleabilidad estructural. Diseñar para una maleabilidad estructural significa permitir un proceso de co-evolución con los participantes. Si la maleabilidad se refiere a la capacidad de alterar los artefactos del ecosistema, la maleabilidad estructural se refiere a la capacidad de modificar el espacios donde se da la interacción, modificar las condiciones ambientales. Aquí, sin la intervención del diseñador, las acciones que emergen dentro de ciertos contextos pueden modificar las condiciones del sistema en el que se insertan. La gente ya no es más consumidora dentro de espacios o sistemas predefinidos sino que se vuelven co-creadores de espacios convivenciales. El enfoque anticipatorio del diseño como proyección (que prevé) o como planificación, se mueve hacia otra estrategia de producción y de compromiso con su comunidad de uso (el público) mediante el reconocimiento de sus limitaciones y dejando la puerta abierta a constantes modificaciones, asumiendo un modo conversacional o de control blando, refiriéndose al cambio programado dentro de un sistema complejo. Normalmente las acciones ejercidas deben esperar un tiempo para ver los efectos de la acción. Esto se debe principalmente a que la naturaleza de la interacción social no se refiere únicamente a los actos comunicativos o transaccionales a nivel individual sino también a la modulación dinámica de energías materiales y sociales. Otro aspecto clave de una red que empodera la acción social es permitir la reversibilidad de sus relaciones. Cuando se trata de tecnología, la reversibilidad no es otra cosa que la moral puesta en práctica. Diseñar para el diálogo puede ser entendido como apoyar los procesos co-evolutivos mediante relaciones dialécticas. A la gente se le permite hablar de vuelta, comentar, elaborar sobre lo ya constituido; pero de un modo transparente y siempre reversible, que evita a toda costa la imposición de construcciones, procesos o ideas. Esta forma –ideal, por cierto– busca permitir la emergencia te ideas y tópicos democráticamente relevantes y tiene lugar a escala humana, en comunidades y grupos pequeños donde los valores esenciales son los significados comunes, el pensamiento colectivo y, por lo tanto, la propiedad y el bien común. Al involucrarnos en interacciones sociales, buscamos un sentido de propósito y de trascendencia a nuestros actos; necesitamos ver la consecuencia de nuestras acciones si aspiramos a que otros elaboren y construyan sobre ellas. La trascendencia, en este sentido, apunta a nuestra habilidad para generar aportes significativos en nuestras comunidades; aporte con un valor intrínseco suficiente como para que sean recibidos y reconocidos positivamente. Una herramienta que permita acciones trascendentes de sus participantes les permitirá transformar su contexto en oposición a la construcción de contextos que imponen acciones y condicionan y limitan a las personas. El modelo de MediaFranca hace un especial hincapié en la etapa deliberativa y en normar los procesos vinculantes. apuntando a la motivación a través de la construcción del perfil ciudadano, grado de participación-influencia, y la realización, mediante la recomendación inteligente de oportunidades y soluciones legales según las características de las conversaciones. Construir un modelo deliberativo en base a la votación, no asume la diversidad de intereses ciudadanos en cada uno de estos estados, más bien, excluye a quienes no deseen participar del resto de las instancias. Una persona podrá sentirse atraída levantando temas locales, conectando conversaciones, pero no gestionando la realización de un proyecto. Si apuntamos a una autorregulación de los mecanismos vinculantes tenderemos, sin duda, a una suerte de meritocracia (Bishay, 2010), donde las personas tendrán necesariamente mayor injerencia sobre aquellos asuntos sobre los cuales han invertido tiempo y trabajo. Sobre la motivación y el incremento en la sinergia de las conversaciones, hacer público un perfil ciudadano de acuerdo al nivel de participación, genera una reputación e influencia que desincentiva la publicación de información banal. Cada persona con su identidad ciudadana, del mismo modo que lo hace con su perfil en las redes sociales ya que forma parte del mismo ecosistema. Distinguir la participación a través del reconocimiento de personas, aumenta la relación horizontal y la importancia del empoderamiento cívico a través de la representatividad. Un espacio de interacción social reglado define, en virtud de su estructura mecánica de protocolos y procedimientos, un determinismo estructural. Ya hemos discutido que lo que emerja como comportamiento masivo es complejo de prever y por eso se hace necesario irlo construyendo permanentemente de forma dialógica. El sistema propuesto busca hacer “rimar” la palabra y la acción. En términos políticos esto significa desincentivar el clientelismo y promover el empoderamiento orientado en acción y proyecto. Son los proyectos los que construirán un “anillo público” a su alrededor, un pequeño “nosotros” que se articula en pos de una visión compartida del futuro, por muy pequeño y humilde que sea el alcance del proyecto entre manos. Si bien los servicios digitales son altamente sofisticados en los algoritmos que los gobiernan, la mecánica democracia no debe serlo. Muy por el contrario, debe ser transparente y comprensible; no como una caja negra sino como un cubo blanco. Una elección democrática de define con una claridad aritmética, sus mecanismos son comprensibles y fácilmente verificables. En este sentido, la complejidad que abre la tecnología es –paradójicamente– la simpleza que se requiere para no obscurecer ni delegar en cajas negras la co-creación de un futuro común.

Conclusiones

Los diseñadores debemos comprender nuestro rol como posibilitadores o habilitadores, o más precisamente, de sembradores de condiciones dentro de sistemas dinámicos. Como consecuencia de esto, el diseño ya no puede ser entendido como una actividad de planificación (de pre-ver), sino en cambio, como el diálogo permanente de ajuste de los flujos de comunicación, habilitación y uso. Dentro de esta forma del diseño, la cultura, los productos, los servicios y los sistemas son concebidos en integración. Las dualidades arte-ciencia, sujeto-objeto, poética-política aparecen como conceptos trampa que amenazan con desbalancear el frágil equilibrio que requieren estas configuraciones. La búsqueda por la coherencia unívoca se muda por otra forma de coherencia más compleja, cuya imagen está en constante transformación y ajuste; no se trata de una imagen que deba perseguirse sino de una relación abierta que se busca sostener y conquistar continuamente. En el contexto actual de servicios Web, resulta complejo plantear una solución genérica o “bala de plata” si no existe un compromiso institucional mayor que aborde el problemas como el acceso, la neutralidad, la transparencia de los datos públicos, la arquitectura propietaria de la Red, entre otros. Este texto hace un llamado a los gobiernos para que lideren iniciativas de integración y de estándares para una nueva generación de servicios ciudadanos desde la óptica del metadiseño. Sin embargo, mientras se requiera de mejoras incrementales al sistema, no perdamos de vista el sentido profundo de la experiencia ciudadana a cambio de una mirada más pragmática y cortoplacista de los servicios Web vinculados a modelos de negocios inmediatos de carácter corporativo. Nos damos cuenta que se necesita una mirada más holística y sabia para el oficio del diseño, donde reconocemos la importancia del diseño participativo e inclusivo, asumiendo nuevos modos de co-creación más flexible y adaptable, para estar a la altura de los problemas de sustentabilidad social que el futuro nos depara.
Notas
  1. Son temas como las causas medioambiental, temas más genéricos como la antiglobalización o el capitalismo o temas puntuales como la educación. []
  2. Este estudio fue realizado por alumnos de 4º año de diseño gráfico en septiembre de 2011 luego de 3 meses de paro. Más información []
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notas

Forma Digital

La calculadora mecánica Curta, inventada por Curt Herzstark fue introducida al mercado en 1948.

Este diseño corresponde a la última generación de artefactos tecnológicos cuya forma tiene una correspondencia física directa con su función y performance. Se trata de un objeto que puede leerse y entenderse desde su forma mecánica. Con posterioridad a eso, gracias al transistor y posteriormente al circuito integrado, la forma gestual asociada a su función quedó completamente desarticulada de su forma física. Se trató del comienzo de una época de las “formas en libertad”, ya que se dejaba de estar determinado por su estructura mecánica del objeto para diseñarlo su comporamiento. La afirmación: “los computadores pueden ser transformados en cualquier cosa”, a propósito del divorcio entre forma y función, es un tanto confusa. La naturaleza de la función abarca muchas esferas prácticas y una traducción literal alegórica-simbólica se hace imposible en situaciones que carecen de antecedentes. Si bien las formas tecnológicas han alcanzado cierto reposo en su permanente mutabilidad1, creo que se debe, en gran medida a que se ha alcazado una penetración cultural mayor que exige una mayor inercia pero, sobre todo observamos una postura funcionalista, especialmente determinada por los requierimientos energéticos, performativos y ergonómicos.
It is the pervading law of all things organic and inorganic, Of all things physical and metaphysical, Of all things human and all things super-human, Of all true manifestations of the head, Of the heart, of the soul, That the life is recognizable in its expression, That form ever follows function. This is the law.

Louis Sullivan, fragmento de  “The Tall Office Building Artistically Considered”, publicado por  Lippincott’s Magazine (Marzo 1896).

Si debemos considerar a una fuerza opuesta a este sentido funcionalista2,  ésta debe ser la inercia significativa de las imágenes referentes. Así, la necesidad por establecer correspondencias con lo conocido, hace necesario generar la innovación a partir de una imagen existente. El diseñador debe llevar el pulso cultural de las imágenes y desplazar su centro para traer lo nuevo. Aquí debemos hacer una distinción entre apariencia y estructura. La apariencia es fácil de modificar, lo difícil es cambiar la estructura que evoluciona con mayor inercia. Podemos hablar de naturalidad en un gesto referido a una intención pero sobre un soporte y con una forma sin precedentes. La interfaces gestuales se inscriben en este ámbito ya que podemos definir sin mayores dificultades lo pertinente de tal o cual gesto para realizar determinada acción de un modo altamente innovador: innovamos en la apariencia pero mantenemos la estructura cultural y cognitiva intacta. El iPad, en este sentido, no ha traído innovación cultural profunda sino que ha abierto oportunidades para nuevas actividades y nuevos modos de lograr las cosas. Su éxito radica en la naturalidad y su innovación cultural se produce desde su uso y aceptación no disrruptiva de los esquemas mentales profundos de las personas. Una innovación exéntrica estructuralmente tiene grandes posibilidades de fracaso. En este sentido, la función que abre lo tecnológicamente sin precedentes, debe ceder terreno a la convensión, para que pueda ser comprendido (o leído) de manera exitosa. El video a continuación muestra a un bebé interactuando con las revistas de la misma manera en que lo hace con un iPad. Esta naturalidad de intención-acción tiene ciertamente un impacto negativo en lo antiguo que aparece frustrante para un nativo digital. Este tipo de problemas requiere que re-inventemos lo análogo para reconstruir el valor de lo físico desde su riqueza y misterio.
Notas
  1. La forma convensional de los computadores portátiles se ha mantenido estructuralmente incólume desde su insersión en el mercado en 1988, siguendo el esquema de la máquina de escribir usando el espacio para la hoja de papel con la pantalla. []
  2. Dejando de lado todos los casos de objetos de simulación o engaño, de decoración fantasiosa o directamente falsa, o productos aspiracionales para aparentar, ya que no los considero de interés mayor. []
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notas

Un Buen Diseño

Un buen diseño corresponde a un trabajo profundo de integración y equilibrio de diversos factores para finalmente cifrarlos y materializarlos en una forma, ya sea física o etérea, atomizada o distribuida y compleja (como lo es un sistema). Entiendo la noción de “estética” como un modo de ser de la forma y su expresión, y como tal –modo de ser– sujeto a un contexto cultural: es a partir de un modo de ser que se puede leer su caracter estético. En diseño, la relación diseñador-contexto es completamente asimétrica y desequilibrada: el contexto pesa muchísimo más que el diseñador. El “buen diseño” interpreta completamente su entorno y suprime al autor o “genio” que firma el trabajo, más común en el campo arte. Es decir, es preciso conocer la imagen que el mundo tiene de la cosa que se va a diseñar, es necesario conocer dónde y cómo se inserta, qué connotaciones tiene y cuales son los códigos culturales que la gobiernan, así como las fuerzas culturales que allí la situaron de antemano. Solamente a partir de una mirada conciente de esto (ya sea por medio del descubrimiento o la interpretación justa) el diseñador podrá desplazar esa imagen de su centro –sólo ligeramente, que tiene mayor inercia mientras mayor tradición cultural exista– para originar verdadera innovación. El buen diseño, en ese sentido, corresponde a una buena forma de interpretar el presente e imaginar el futuro desde un lenguaje propio, en cuanto apropiable y apropiado. El caso del movimiento muralista mejicano ofrece un ejemplo de una proposición de imagen de mundo que reconstruye el imaginario colectivo, instaurando con esto un lenguage (o un género) discursivo abundante y rico, con su propia gramática y su propia narrativa, y, además, dando respuesta desde el arte a un movimiento social originado años antes, desde la revolución zapatista. El desplazamiento de lo conocido a la desconocido forma un vector de cambio que apunta hacia donde el diseño quiere ir. Este “hacia dónde” es definido por la estrategia del modelo de negocios (o nueva imagen de mundo) que tenga el diseñador o su mandante. Este sentido le imprime un profundo carácter ético al trabajo del diseño ya que es responsable –no siempre se toma el peso de esto, ni se piensa– de las consecuencias del mundo que construye. El diseño no solamende debe ser bello; debe ser además verdadero y bueno (además de útil, deseable, usable, apropiable, y un largo etc). El lenguaje del diseño, entendido como el modo de ser constituye lo que se entiende por estética del diseño, ya que vuelve el hecho intelectual en experiencia. Al hablar de estética del diseño, se lo adcribe tácitamente a un determinado linaje cultural. Frecuentemente este lenguaje es rebalsado hacia las narrativas que trata, cuando la imágen del mundo que presenta es lo suficientemente consistente y fuerte; de este modo la forma y la narrativa se pueden entender como sucesos intercambiables1.

El caso de Black & Decker constituye un claro ejemplo de la consolidación de una estética como un lenguaje transversal a sus productos industriales.

  Justamente, es esta comunión entre lenguaje y contenido (forma y palabra / espacio y tiempo) la que permite transversalizar el trabajo para pensar los sistemas. Se requiere de un lenguaje, por ejemplo, para abordar el diseño de una imagen corporativa. No se trata simplemente de la producción de una imagen y tratarla como un patrón que recorra los diversos géneros discursivos en los que la institución habla, sino que es un modo de volver la experiencia de esa organización algo consistente a través de los múltiples puntos de contacto que provee. Ahora, para responder certeramente la pregunta (¿Qué es buen diseño?), el origen de esta estética alude necesariamente a la visión del mundo “por venir” que propone el régimen corporativo (en este caso) como una forma de estrategia para comunicar un anhelo, encarnados en la cultura interna y sus valores. La estética, aquí entendida como la cualidad de la experiencia proyectada, debe ser un atisbo que insinúa un total mayor, una nueva imagen de mundo. El buen diseño, entonces, se plantea como un pequeño fragmento de algo mayor, de un propósito que tiene una imagen del hombre, de su cultura y del mundo donde se inscribe. Un buen diseño es un buen propósito materializado en pequeños fragmentos consistentes entre sí.
Notas
  1. “El medio es el mensaje”, según M. McLuhan. []
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4 orientaciones 4 discursos 4 cabezas 4 corazones

Nota: Este texto se surge a partir del trabajo realizado en el taller de 4º año de Diseño Gráfico durante el primer trimestre del año 2011. Como acto de exámen, explico esta figura y el recorrido por ella que hizo el taller. El presente texto corresponde a una adaptación para no transcribir una situación pensada para un contexto oral.

Espacio del Diseño

El metadiseño es aquel diseño que se diseña a sí mismo. Requiere concebir de una figura total de sí mismo, para que el diseñador pueda saberse inserto en un espacio y estar orientado con un punto de vista. Esta forma del diseño redefine y sinergiza las infraestructuras sociales y técnicas en un sentido colaborativo y co-adaptivo (dialéctico). Y ésta a sido la ocupación del taller de cuardo año de diseño gráfico durante esta primera parte del 2011. La realidad de un espacio contenedor posibilita al grupo de diseñadores avanzar en el acuerdo de una figura, que construye un punto de vista colectivo, construye un “nosotros”. Este mapa, que funciona como objeto fronterizo, alimenta la creatividad que juega dentro de esa figura: porque el diseño piensa en figuras. También, como partimos de una figura común, cada cual elabora y madura su propia figura, su propia concepción del oficio que encarna. Desde el punto de vista formativo, la experiencia del taller busca dibujar un recorrido por esta figura, reconociendo que cada punta tiene su propia verdad y su propio modo. El diseñador debe integrar en sí mismo estos 4 sentidos, para darle sentido a su trabajo. El taller sostiene que el diseño no se juega solamente en la vieja disputa ciencia-arte; ni tampoco se trata solamente de un arte. La figura es más compleja y es lo que se propone dilusidar aquí:

Las 4 aperturas

Luz de la poesía

El ha-lugar de la poesía, como fuente de las brotaciones que aparecen y se nombran. En nosotros, desde la palabra del nombre hacia la forma.

Ancla de la realidad

La fianza en la inteligibilidad del mundo que permite revelar y explicar el orden subyacente La ciencia revela La técnica que se apropia del mundo, lo funda y lo gobierna

Aventura de los lenguajes

Aventura de llegar al otro y construir la colectividad del nosotros. Desde una lengua común hacia una cultura con tradición, con códigos y convenciones con afanes educativos (en la premura de las generaciones en blanco que se nos vienen) la aventura del lenguaje y la comunicación (la aventura gráfica primera) Se trata del mundo de las convenciones, para –desde ahí– construir lo nuevo.

Origen del ser

El ser y el sentido del mundo natural y de nuestras construcciones porque la obra tiene sus propósitos, trasciende y nos cobra una postura ética La formación o educación en diseño, debe ser un viaje por esta figura. Hay que recorrerla para integrar su hélice y anudar sus extremos. El esfuerzo esta vez fue que todos estuviésemos enteramente lúcidos de nuestra ubicación en el recorrido, orientados hacia un destino, viniendo desde un origen. Conocer el lugar dentro del itinerario y comprender el sentido del avance se hace fundamental, pues constituye la meta-cognición en cada uno.
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Seminario Ciudad Abierta


El cuestionamiento por la forma constituye el centro mismo de los oficios –arquitectura y diseño– por ser ésta la pregunta poética del aparecer. Esta pregunta, un tanto elusiva en sus múltiples respuestas, queremos expandirla y presentarla desde diversos puntos de vista (los más posibles).

Queremos invitar a todos quienes quieran compartir sus experiencias y teorías a presentarlas en el próximo seminario Poiesis & Innovación, a realizarse el próximos 24 y 25 de marzo de 2011 en las arenas de Ciudad Abierta. La pluralidad de las voces que expondrán nos ayudará a expandir el horizonte para la mirada creativa. La invitación está extendida hasta el viernes 4 de Marzo.

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Travesía Tubul, Arauco

Travesía Tubul

Obra:  La estación del BajoArriba
Lugar: Caleta Tubul
(viento fuerte), Provincia de Arauco, Chile.

Talleres:
2º Año, Diseño Industrial
:
Antonia Biotti, Francisca Concha, Camila Donoso, Felipe Elgueta, Federico García, Nataly Guzmán, Cecilia Herrera, Gianni Laneri, Alessandra Jorquera, Daniel Marchant, Cristian Navarro, Mónica Piña, Paula Quintriqueo, Pablo Reveco, Josefina Valenzuela
4°Año, Diseño Gráfico:
Javier Muñoz, Alejandra Salinas, Marcelo Velásquez
Diseñadores Invitados:
Pedro Chavarri, Marco Cortés
Diseñadores Profesores:
Rocío Herrera, Herbert Spencer, Juan Carlos Jeldes

Presupuestos:

Como diseñadores habíamos especulado sobre qué haríamos en travesía, previamente a la decisión de ir a Tubul.
Herbert contaba con la idea de resolver un problema de comunicación que se había desvelado con el apagón de comunicaciones tras terremoto (27 de febrero 2010), pero se tocaba esto con una idea a priori respecto a las nuevas redes de comunicación. Al parecer el objetivo podía ser la solución de un antepuesto problema genérico, una idea general. El sentido de esto era crear comunidad comunicada y en concreto el requerimiento era la colocación de una antena con cierta tecnología que no se lograba definir pues era desconocida para cualquiera de los asistíamos a esta travesía. Aquello nos colocaba en la posición de principiantes. Entonces el desafío y el riesgo aparecían inexistentes, pues se jugaba en un estadio disciplinar que no nos pertenece directamente y que no logramos incorporar en un ejercicio transdisciplinar, la telemática.
En el periodo previo a la partida preparamos los margenes del emprendimiento, quienes vamos, cuando, donde y por cuanto, tiempo y dinero.
Despejamos el objetivo, confiando que hariamos “siempre lo mismo pero nunca igual” y lograriamos el objetivo de la realización de una obra in situ sin una imagen previa de la misma y partimos en el emprendimiento poético para “volver a no saber”.
Partimos a Tubul a las 15 horas de la tarde del martes 2 de noviembre, partimos desde Valparaíso los profesores Juan Carlos Jeldes y  Herbert Spencer. En el automovil de Herbert, con equipaje para 10 dias,  materiales de dibujo, dos bicicletas, celulares, GPS y tarjetas bancarias.
Los 18 alumnos, 2 invitados y la profesora ayudante Rocio Herrera  nos alcanzarían al día siguiente, pues ellos iniciaron el viaje a las 7 de la tarde del mismo martes en un bus de línea hasta la ciudad de Arauco.
El Alojamiento fue previamente resuelto con el arriendo por 10 días de dos cabañas con capacidad para todos. La comida fue resuelta durante toda nuestra estadía en una cocinería en el pueblo de Tubul (Viento Recio). Un set de herramientas ya estaban en Arauco, se enviaron previamente en un flete.
El miércoles 3 de noviembre 8 de la mañana se iniciaron los quehaceres en caleta Tubul.

Examen para el Taller de Diseño Gráfico, 4º Año

El diseño gráfico es esencialmente público y transversal. Fija imágenes y palabras, construye espacios intermedios de comunicación. Vive en convención del lenguaje, de los códigos culturales y, desde ese espacio común, construye la colectividad. Si bien se funda en la dimensión pública del hombre, no es tan fácil identificar una pieza gráfica que sea enteramente pública.

Cuando ocurre una catástrofe, como la del terremoto de Febrero, caemos en la cuenta de lo vital que es la comunicación para mantener el temple de lo público. Por eso en una guerra las comunicaciones son objetivo militar. Sin comunicación la sociedad se desgrana en individuos, todos temerosos y potencialmente compitiendo por los bienes escenciales: desaparece la cordura de la polis. Esto fue lo que pasó en los pueblos del sur, luego del terremoto. Al colapsar varios servicios básicos, colapsó también la capa de comunicación, así como las redes y sistemas, las jerarquías y las líneas de mando; las instituciones quedaron descabezadas con excepción de grupos distribuídos y algunas radios locales que rápidamente se transformaron en los actores más relevantes para coordinar los esfuerzos, ubicar a las personas, enviar recados, o incluso comunicaciones oficiales y todo tipo de recomendaciones para la ciudadanía.
La lección:

  1. los sistemas dependientes de jerarquías no son resilentes ante las catástrofes
  2. la comunicación social se ha vuelto un servicio básico y una infraestructura estratégica para la sostenibilidad del bien común
  3. la capa de la comunicación no depende de la tecnología (técnica) sino de la configuración de ella, que lleva a re-plantear la identidad de las partes componentes

El taller se planteó esta pregunta y se definió el siguiente punto de partida:
Las comunicaciones deben forman parte de los servicios básicos de la nación, lo que podría tomar forma emplazando una sistema de antenas por el territorio. Antenas mesh o enmalladas (no como red jerárquica sino como distribución de radios) que son independientes energéticamente (no dependen de otra red) mediante paneles solares.
Con esto desarrollamos una configuración hipotética pero completamente factible con la tecnología de hoy. La invitación al taller fue pensar cómo debía ser esta realidad física, su imagen, sus servicios y sus soporte para la comunicación.

  1. La relación del elemento con el paisaje, como signo en la extensión. ¿Cómo aparece y se recorta contra el horizonte? Pesamos en primera instancia en la Ciudad Abierta. Es la conexión de la ruralidad con la ciudad, de ahí pensar la forma en relación con la extensión natural y con el signo escultórico como señal, hito o marca. Es una noción de comarca, en un sentido literal. ¿cual es su silueta? ¿su tamaño? ¿en qué horizonte se inscribe?
  2. Estos hitos son soporte de lectura esta realidad nos pone en la perspectiva de la serie, y del sistema de señalética, medidas, tipografías, códificaciones, etc (unidad y serialidad)
  3. El servicio digital: al conectarse a la red, independiente del dispositivo con el que acceda, soy derivado a una página (portal cautivo o captive portal) que me permite interactuar en 3 distintos niveles:
    1. Con la demás personas que esté próximas. Independiente de la conectividad a Internet, se construye el modo para cominucarme con otro, de un modo transparente y reversible
    2. Acceso a los datos relevantes del lugar. En el caso de la Ciudad Abierta, información que presente a las obras arquitectónicas y a entregue información relativa a la flora y fauna del parque silvestre.
    3. Acceso a los otros dispositivos que estén conectados al nodo, como sensores de cualquier tipo, cámaras, etc. El sentido es disponibilizar datos para estudios, servicios de utilidad pública, instituciones, etc.

Una obra de este tipo debe hacerse en ronda, entre gráficos, industriales, ingenieros electrónicos e informáticos. La travesía se lanza en este ímpetu, con esa idea de obra: desarrollar estos prototipos de antena e instalarlos en Tubul. Teníamos la mirada ciega de objetivo, claramente intensionado. Para bien, no resultó. Porque en una travesía la operación es inversa: primero hay que leer el lugar y luego se configura y se ordena la materia.
La obra de travesía, entonces, se remitió al cuidado de las 2 primeras dimensiones: la forma construída en relación a las macroformas de la extensión y el modo de leer, o “de posar la voz” en este cuerpo público.

La caleta de Tubul es un pueblo de constructores de rivera. Antes de conocer el pueblo nos llamó la atención la cantidad de botes visibles en la fotografía satelital. Cada hombre, un bote; tenerlo casi como condición de plenitud. Tras el terremoto se modificó la línea de playa entre 30 y 60 metros.


Muchos botes quedaron destruidos o embancados. La desición de trabajar con los botes destruídos fue producto de leer en ellos la plenitud de un oficio. La fineza del bote yuxtapuesta paradójicamente a la precaria arquitectura.


La obra, desde un punto de vista gráfico, corresponde a una re-edición ya que toma elementos propios para volverlos a articular: elementos trabajados y comclusos, con su propia carga de lectura. Se los re-articula para darles un nuevo sentido: el reencuentro del pueblo con el borde mar. La relación con la morfología del lugar es literal pero no evidente. Al modo de una alegoría que integra a los hombres y el lugar quisimos que apareciera el borde con la confianza que traen los artefactos del oficio.


La tipografía, en tanto, obedece a un cálculo escenográfico elemental, con un espesor de planos y un espacio de luz controlada. Lo abordamos con lo mínimo (alambre nº 14) y calculamos la producción tipográfica desde la cifra del trazo: 9 matrices que construyen 16 piezas diferentes; piezas que a su vez construyen los 28 caracteres tipográficos necesarios. El texto es un poema compuesto con los nombres de los barcos que nos fueron donados. Así se cumplió el sentido que nos propusimos: que todo fuese recogido y que nos obligáramos a observar y recojer lo que el lugar nos mandaba. El diálogo con los Tubulanos se dio desde la gratuidad del regalo. El regalo para todos –público– construye al “otro público” en este diálogo de presentes, lo conforma y lo sitúa.


Examen para el Taller de Diseño Industrial, 2º Año

El juego de la “conversión del abajo arriba”
Para nuestro taller la travesía abre el juego de las conversiones como acción creativa, la travesía es el juego de la conversión del abajo en arriba.Entiéndase que este es un juego en equipo y en conjunto,  un juego serio en un coro. Todos estamos participando de una misma obra en coro.
Este taller estudia el diseño a escala urbana, esto es el espacio intermedio que se genera desde el equipamiento para el espacio público, leyendo la ocasión de una comunidad como la partida del reconocimiento del sujeto lugar y personas, los “para quien es”.


Los alumnos identifican una comunidad que comparte un actividad en el espacio público urbano. de observar la actividad y el lugar, determinando un espacio y un acto que relacionan extrayendo y nombrando su cualidad la cual le atribuyen rasgos formales con los que inician la formalización de unidades discretas   dispuestas en el espacio para conformar un lugar. Estos lugares o plazas dan lugar a las comunidades de personas, identificadas, colocándolas en el realce de los actos que le son propios.

El cantar del ad ripam

La abstracción la logramos cuando recogemos hacia el mundo de nuestras ideas algo de la realidad que está llena de sujetos, personas, objetos , situaciones; aquellas infinitas particularidades que traemos por separado, para dejar sólo el elogio en relaciones diversas y divergentes. Cuando esto lo guardamos como extensión como un dibujo del croquis y la anotación. Así construimos o logramos el abstracto, Un acto que conformamos… ¿que le damos para devolverlo a la realidad presente? comenzamos a hacer,  idear elementos  formales en nuestra mente y que extendemos fuera de la misma en dibujos y maquetas hasta realizar un primer prototipo. Así creamos o  hemos hecho la acción de que algo cobre existencia.


Los diseñadores: ¿qué le otorgamos al acto abstraído para devolverlo a la realidad presente?, un valor. Siempre decimos que no diseñamos cosas, sino que lo que desatan las cosas en el ánimo de las personas, este es el valor de un todo con forma.
la creatividad aparece si tenemos un sujeto enfrente, el otro, aquel que en su ánimo da cabida al valor en un presente. Por esto hablamos que los objetos son un presente o regalo.

Del presente a la abstracción, Abstractio y conversio ad phantasma (de la suma teológica de santo Tomás)
Es la conversión de la abstracción a la acción de cobrar existencia , causando sorpresa, admiración u otro movimiento del ánimo en los hombres.
En el taller leemos  el proceso creativo de originar como mirar en la realidad extrayendo a la cabeza  lo visto (imagen) para transformarlo (idea) y volverlo a poner en la realidad con forma. Forma que va bien en provocar a las personas pues se les revela lo que de ellos le es suyo (valor).

De la abstracción al presente

En esta travesía realizamos una obra en la cual se posiciona en un borde del poblado, en un espacio amplio anterior a la playa frente al mar del golfo de Arauco. Nuestra obra es un conjunto de elementos que permiten una estadía reposada. Los elementos son unos objetos con formas de planos doble curvados de madera, todas piezas secciones de rescatadas de cascos de botes destruidos por el tsunami reciente en la zona.

Cinco botes nos permitieron seccionarlos para obtener nuestros planos entablados y doble curvado de madera de ciprés. Las secciones de cinco metros por dos de ancho en promedio, las unimos distanciándolas del suelo (Una pieza en el suelo esta dejada).Todo objeto construye siempre su relación con el sustento. Un avión o un bote son un buen ejemplo de ellos. La “obra viva” de un bote (el casco) es la forma de su relación con el mar, cuando los vemos en tierra entendemos que estan fuera de lugar y parecen dejados. Una vez seccionado, trabajamos para que aparezca la belleza de la madera, los raspamos y barnizamos, estas las colocamos viendo la curvatura convexa desde arriba y a una altura que nos permita parapetarnos del viento y nos podamos extender sobre las suaves curvas. El abajo de los botes dejados en tierra los convertimos en una cáscara convexa. Herbert hace la analogía de que ahora los botes se ven desde la cara que sólo ven los buzos entando bajo el mar, en este sentido el abajo es arriba.

La obra es un lugar de reunión con la mirada al pacífico, orientada de norte sur, emplazada en un punto de intercambio entre el pueblo y la playa, en este sentido la obra es una estación.

La lección es que la creatividad no tiene sentido sin el otro

Los botes destruidos por la catástrofe, la madera como materia y su belleza por la pertenencia al mar denotada en su condición ajada, las dobles curvaturas que demuestran la fineza del oficio de los hacedores de embarcaciones, la existencia de los oficiantes del mar quienes reconocen en las partes historias y a la gente de mar. Son todas dimensiones propias del lugar y que construyen la narrativa de la forma de la obra, siendo otro orden que hila un cuento nuevo.

Logramos el juego originar una obra colocándonos en la condición del otro para leer entre líneas de la realidad inmediata, es un acto lúdico, con la fruición propia de un acto creativo y que es siempre eficaz, siempre resulta, es ponerse en rol sobre un hacer con los límites de lo que se tiene, en este sentido sin nada que antepone demandas, sólo elogios.

En síntesis, la lección es que la obra estaba entera en Tubul y sólo debíamos abstraerla, convertirla, para devolverla en forma de presente.


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